Nubes de verano.

Posted on 4:06 p. m. by Jổse | 1 comentarios


Cuando yo era un ave, solía toparme de vez en cuando con nubes.


Nunca me atreví a hablarles; su prescencia me rodeaba, penetraba en mis plumas y me ponían en peligro de tropezar con algún edificio.


Un día caluroso y soleado le comenté a mi amigo el viento mis ganas de hablar con alguna nube.


Como él era amigo de todas ellas, me presentó a una.


Poco a poco fui soltando los verbos, igual que ella.


Estuvimos hablando durante unos minutos, mientras el viento nos llevaba hacia el oeste.


Nos dimos cuenta de que la ideología existencialista de cada uno era diferente.


"Yo no hago más que andar por ahí esperando a ser tan pesada para luego disolverme... ó desaparecer sola por no tener agua", me dijo.


"Yo no hago más que volar y buscar comida." le dije.


Sonrió.


El viento estaba ganando fuerza; el sol atravesaba la delgada tela de la nube en la que me encontraba, mientras seguíamos hablando menudencias.


Ella se estaba deshaciendo, ambos lo sabíamos, pero no me dijo nada.


Luego nos acordamos de que ni las aves ni las nubes hablan.


Así que dejamos de hablar.


Los últimos segundos estuvimos sintiendo la prescencia del otro; así nada más.


Poco a poco sentía que el algodón de su cuerpo iba desapareciendo hasta que se disolvió por completo.


No sé a dónde se fue, nunca me dijo a dónde se van las nubes cuando se disuelven.


Pero estoy seguro que algún día de invierno la encontraré, aún no siendo un ave.


Y vamos a hablar, aunque no podamos.


1 comentarios:

tere. dijo...

hola! ¿te inventas tú esto? es precioso, ¡me ha encantado! Felicidades, creo que sin buscarlo he encontrado un blog de esos que a mi me gustan!

un beso.

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